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Economía social de mercado: una introducción al tema

Resumen de la propuesta de Klaus Schaeffler en la Cátedra Konrad Adenauer (Iteso, 18 marzo 2003).


El término de economía social de mercado (ESM) nace en el año de 1949 en Alemania. Fue un modelo para desarrollar su política económica llevado a cabo por el ministro Ludwig Erhard. En ese modelo el Estado planificador se relativiza al reconocer la importancia de la sociedad civil.

La ESM es una propuesta de ordenamiento económico. Algunos de sus planteamientos económicos se enseñaron en Friburgo en los años de 1930. La propuesta tiene una coyuntura histórica y su análisis tiene importancia como respuesta ante la pregunta que se hace Alemania respecto al camino que sería conveniente seguir después de salir de la pesadilla de la Alemania nazi. No se puede generalizar el modelo a otros países y tiempos sin analizar las condiciones de posibilidad de la aplicación a circunstancias históricas, sociales y culturales diferentes. Por ejemplo el fenómeno de la globalización es totalmente nuevo. Sin embargo puede ser útil considerar los factores y finalidades que constituyeron ese modelo que dio resultados en la Alemania de ese tiempo.

Los rasgos de la propuesta se relacionan con el horror a la dictadura y toman en cuenta los derechos de los individuos. La ESM se presenta como un intermedio entre el liberalismo económico y el marxismo al intentar conjugar el elemento de la libertad con lo social. Se puede definir como una forma de orden económico que se asienta en dos pilares básicos: libertad política y libertad económica.

La ESM no surge como elaboración teórica sino como respuesta a una coyuntura histórica. Hay que recordar que la Social Democracia alemana, en la oposición entre 1949 y 1968, nace como partido marxista pero en 1958 se segrega de esa corriente y apoya el modelo de la ESM propuesto en la época de la Democracia Cristiana.

El “orden social”, de la índole que sea, fija las reglas para la convivencia, conductas y formas necesarias para las relaciones al interno de una sociedad, se relaciona con el orden jurídico y en ese ordenamiento lo económico no es un elemento aislado sino que está ligado con los otros “ordenes”, es interdependiente en la relación fundamental de Estado/sociedad/economía.

Los elementos característicos de la ESM son: “el mercado”, como asignador de recursos, y “lo social”, visto desde una perspectiva particular.
Respecto al mercado como asignador de recursos hay que señalar que: a) es tarea del Estado velar por el buen funcionamiento del mercado y al mismo tiempo b) el Estado tiene que proteger la libertad de mercado.

El Estado confiere al mercado un margen de acción suficiente y no interfiere en el juego de la oferta y la demanda. Se encarga, entre otras cosas, que el acceso al mercado no sea obstaculizado por monopolios. Para ello se requiere de un Estado fuerte para imponer la ley y que no esté ligado a actores poderosos. En ese mercado también se favorece la velocidad de reacción para captar la demanda, la soberanía del consumidor, y el precio como punto de equilibrio entre la oferta y la demanda. El Estado también tiene la función de asegurar el marco de la competencia para que el mercado esté a salvo de intereses sectoriales, incluso del mismo Estado.

Sin embargo en la ESM se da una clara delimitación entre la opción por una economía de mercado y la finalidad de lograr una sociedad justa, que no le corresponde al mercado. Al mercado le corresponde generar riqueza según sus propias leyes internas pero no le pertenece, ni se puede dejar en sus manos, la distribución del bienestar social. El objetivo de la distribución de recursos, de las ganancias que genera el mercado, es independiente del mercado. El mercado es competente en la asignación de recursos, incluido el factor trabajo pero es el Estado quien actúa en los resultados sociales del mercado si estos resultados ponen en desventaja a ciertos actores sociales. Se trata, en definitiva, de establecer unas reglas claras que aseguren la vigencia de la competencia entre los oferentes unida a una compensación de los grupos más débiles para no distorsionar, a la larga, esa misma competencia. Por ejemplo, en el caso concreto de la construcción de viviendas para el alquiler la política no consiste en controlar el precio de los alquileres de las casas (que lleva a inhibir la construcción de nuevas casas para renta por parte de los oferentes) sino que se prefiere dar subsidios a los consumidores.

Es importante mantener un equilibrio entre la libertad, impulso al mercado y la parte social. En ese equilibrio juega un factor muy importante el sistema tributario que es a fin de cuentas la tarifa que se le cobra al efecto dinamizador del mercado en toda la economía. La parte social se canaliza en sistemas de ayuda (transferencia a quienes no tienen acceso al mercado: ancianos, familias numerosas, enfermos, enseñanza) y seguridad social (invalidez y desempleo). Con eso se intenta una especie de igualdad de oportunidades, que es distinto de igualdad de opciones.

Los principios constituyentes de la ESM son:
- Sistema de precios de competencia: asegurar la competencia entre productos, precios libremente asignados por los oferentes, donde el Estado no se desentiende del sistema de precios sino que los vigila para que no se den monopolios.

- Estabilidad de la moneda: control de inflación en los precios, se requiere de un Banco Central independiente del gobierno para controlar la fabricación de la moneda, evitar la política del endeudamiento, etc.

- Libre acceso a los mercados: para facilitar ese libre acceso y evitar los monopolios hay que vigilar legalmente la fusión de empresas y la posibilidad de llegada de nuevas empresas al mercado.

- Propiedad privada: es necesaria para que el modelo de la ESM pueda dar respuestas ágiles, se opta porque el motor de la economía sea el lucro.

- Libertad contractual: sirve para que los consumidores, familias y empresas tomen sus propias decisiones. Se pretende que haya competencia, de otra manera se beneficiará al más fuerte y se darán contratos “leoninos”.

- Plena responsabilidad: quienes concurren al sistema de ESM arriesgan capital, no se trata de “privatizar ganancias y socializar pérdidas”. Desde esa perspectiva los casos mundiales de ayuda estatal dados a Chrysler, American Airlines, Fobaproa en México, etc., son criticables dado que se beneficia a un escaso porcentaje de la población que paga impuestos.

- Consistencia y constancia en la política económica: confiabilidad en esa política a lo largo de periodos largos de tiempo.


Complementariamente los principios reguladores de la ESM son:
- Control estatal sobre monopolios

- Política redistributiva de ingresos (paguen mas quienes mas tienen, oposición a los impuestos indirectos, homogeneizar los estándares de vida en las diversas regiones de un país para que no se de el fenómeno de la migración interna con todos los problemas que trae consigo)

- Reglamentación del trabajo siguiendo el principio del libre mercado laboral

- Salario mínimo también desde el punto de vista del libre mercado laboral

Evidentemente todo el sistema de la ESM tiene unas condiciones de posibilidad del funcionamiento del propio sistema entre las que se incluye que el mercado sea formal. Los diversos fenómenos de: la importación ilegal, evasión de aranceles en mercancías que atraviesan las aduanas, comercio e industria informal, piratería, corrupción y toda la casuística que impide la transparencia del mercado, así como la igualdad de oportunidades entre los oferentes, requieren de la creación previa de un marco institucional adecuado antes de la implementación de este modelo de la ESM.

Es por eso que hablamos de los principios constituyentes y regulatorios cuya base es un estado de derecho con reglas claras.

ITESO
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente
Departamento de Economía, Administración y Mercadología (DEAM)